Asemafor se adjudica licitación de mantención de reforestación en el sector Aeródromo El Boldo y Dunas Fiscales de Curanipe

La empresa ejecutará durante un año labores de mantención en reforestaciones ubicadas en la Región del Maule, correspondientes a medidas de compensación ambiental del proyecto Embalse Empedrado.

En octubre de 2025, Asemafor se adjudicó, mediante licitación pública a través de Mercado Público, el convenio “Servicio de Mantención de Reforestación Aeródromo El Boldo y Resto Dunas Fiscales, Período 2025–2026”, de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH). El contrato, con una duración de un año, contempla la ejecución de labores de mantención en reforestaciones ubicadas en las comunas de Cauquenes y Pelluhue, en la Región del Maule, con el objetivo de mejorar su prendimiento y asegurar su desarrollo a largo plazo. Cabe destacar que Asemafor ya estuvo a cargo de estas áreas durante el período 2023–2024.

Las reforestaciones intervenidas datan de los años 2017 y 2018 y forman parte de las medidas de compensación ambiental asociadas a la construcción y/o mejoramiento del Embalse Empedrado, también ubicado en la Región del Maule. En el sector del Aeródromo El Boldo, comuna de Cauquenes, las plantaciones abarcan una superficie total de 15,1 hectáreas, distribuidas en cinco rodales —algunos de ellos subdivididos— que conforman un total de diez subrodales. En estas áreas se han establecido especies nativas como roble (Nothofagus obliqua), hualo (Nothofagus glauca), quillay (Quillaja saponaria), boldo (Peumus boldus), litre (Lithraea caustica), peumo (Cryptocarya alba), pichi-romero (Fabiana imbricata) y maitén (Maytenus boaria).

Por su parte, en el sector Resto de Dunas Fiscales, ubicado en Curanipe, comuna de Pelluhue, se trabaja en una superficie de 2,8 hectáreas, correspondiente a un rodal subdividido en dos subrodales, donde la especie plantada es ciprés macrocarpa (Cupressus macrocarpa).

El proyecto presenta importantes desafíos técnicos y ambientales. En el sector del Aeródromo El Boldo, las condiciones actuales de prendimiento son inferiores a lo esperado, lo que refuerza la necesidad de implementar un manejo intensivo y sostenido. A ello se suma que el suelo del sector es delgado y presenta, entre los 20 y 40 cm de profundidad, un estrato extremadamente compacto e impermeable, lo que dificulta el desarrollo radicular y favorece la acumulación de agua durante el invierno, especialmente en eventos de lluvias intensas.

Frente a este escenario, los esfuerzos se concentrarán en la aplicación de riegos abundantes durante el período estival, la ejecución de replantes en invierno y la construcción y mantención de canalizaciones que permitan conducir el exceso de agua hacia sectores adecuados, evitando el anegamiento de las raíces, aun cuando se trata de un terreno mayoritariamente plano.

En el sector de las dunas, el principal desafío radica en mantener los individuos de ciprés macrocarpa (Cupressus macrocarpa) en suelos arenosos, caracterizados por una muy baja capacidad de retención hídrica. En este contexto, la presencia de especies acompañantes como lupino (Lupinus spp.) y retamo (Spartium junceum) cumple un rol positivo al entregar protección lateral, generar sombra y disminuir el efecto del viento. No obstante, su crecimiento será controlado para evitar que interfieran con el desarrollo de los cipreses.

De manera complementaria, el proyecto considera labores de desbroce en la totalidad de los rodales del sector del aeródromo, mantención de tazas de riego, protecciones individuales, cercos y señalética existente, la cual identifica cada rodal o subrodal, las especies plantadas y la superficie correspondiente. Asimismo, y como medida preventiva frente a incendios forestales, se realizará mantención de cortafuegos externos en los rodales del sector del aeródromo, aun cuando esta labor no es exigida por el contrato.

Finalizadas estas actividades, se espera entregar las reforestaciones en condiciones que permitan una mantención futura más eficiente, siempre que exista continuidad en los servicios, contribuyendo así a un uso responsable de los recursos públicos destinados a este proyecto. El objetivo es alcanzar un prendimiento mínimo del 80% y asegurar su mantención en el tiempo.

Foto 1: Panorama plantación e instalación de protectores en Aeródromo El Boldo
Foto 2: Proceso de plantación de Nothogafus
en Aeródromo El Boldo
Foto 3: Panorámica reforestación Aeródromo
El Boldo
Foto 4: Individuo plantado, con su respectiva
taza, protector y sistema de riego
Foto 5: Reparación cerco en Resto de Dunas
Fiscales

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